La policía obliga a miles de familias que se iban de fin de semana a quedarse en Valencia

Cada coche de los que este viernes se encontraron atascados en unos impresionantes e inusitados embotellamientos en una Valencia prácticamente desierta tenía una razón distinta para estar en la calle. Cuando llegaban a alguno de los controles que habían colocado Policía Local y Policía Nacional en las salidas de la ciudad como Cortes Valencianas, avenida Catalunya, avenida del Cid o Hermanos Maristas, hablaban con los agentes, que separaban excusas de razones. Multaban las primeras y dejaban paso libre a las segundas.

El periodo de gracia que anunció el Ministerio de Interior se ha acabado y los controles se intensificaron ayer, aunque ya el miércoles y el jueves hubo algunas retenciones. Nada que ver con las organizadas ayer sobre todo en la salida por la Pista de Ademuz, donde miles de coches se encontraron con que el control conjunto de Nacional y Local les devolvía a Valencia con un mensaje claro (y una multa, en muchos casos): no se puede ir a segundas residencias. Estos controles, además, provocaron el cierre de la calle Ruzafa durante parte de la tarde y de los túneles de la marginal derecha del Turia, para mejorar la vigilancia de quienes discurrían por la ronda interior.

Frustrado, así, el fin de semana para miles de personas (quienes iban o volvían de trabajar sí podían pasar). Algo parecido pasó con los hoteles, donde también se vieron movimientos de maletas de aquellos que aún estaban alojados en los establecimientos de la Comunitat. La mayoría se habían anticipado desde comienzos de semana al cierre decretado el jueves por el Ministerio de Sanidad, para lo que da el plazo de una semana.

50.000 turistas

Es el caso de los asociados de Hosbec, que recomendó el domingo cesar la actividad antes de la medianoche del jueves, aunque quedan abiertos aquellos hoteles cuyos clientes tienen los vuelos de regreso este fin de semana. La patronal calculó que toda esta operación ha afectado a unos 50.000 turistas en áreas como Benidorm, Costa Blanca, Castellón y Valencia.

Esa anticipación al decreto gubernamental ha hecho que la organización que preside Toni Mayor Hosbec haya puesto a disposición de la Conselleria de Sanidad «aquellos establecimientos hoteleros que pudieran ser medicalizados» para alojar a pacientes asintomáticos, leves o curados que deban pasar la cuarentena obligatoria fuera de sus domicilios. Por ahora, más de diez hoteles han prestado ya sus instalaciones a la conselleria.

Sobre esto, la empresa Naturgy anunció ayer que ofrecerá gratuitamente suministro de electricidad y gas a todos los hoteles y residencias que cedan sus instalaciones a sanidad.

Una propuesta que también han realizado los hoteles de la provincia de Valencia, que también avanzaron hace unos días la salida de la mayoría de los turistas alojados, según el presidente de la Confederación de Empresarios Turísticos de la Comunitat, Luis Martí.

Más dificultades se encontraron los ‘hostel’, hostales o pensiones, donde la clausura se irá produciendo a lo largo de los próximos días. En este sector, además, se enfrentan también a los ERTE y han comenzado a racionalizar el pago a proveedores.

De Cullera a Dénia

En Cullera, los hoteles ya han cerrado sus puertas y ayer ni siquiera atendían llamadas telefónicas. Así, locales como el Sicania o el Cullera Holiday han cerrado sin tener clara la fecha de reapertura. Esta situación se confirmó el mismo día en que el Ayuntamiento anunció la suspensión de las fiestas mayores previstas para abril, informa Manuel García.

La misma escena en Dénia, donde la mayor parte cerraron antes de que llegase la orden del ministerio. De hecho, la Asociación de Hostelería y Turismo de la Marina Alta (Aehtma) alertó a los socios de lo que suponía el estado de alarma e iniciaron las medidas para cerrar. José Martí, propietario de la cadena MR Hotels, apuntó que desde la pasada semana ha cerrado tres «y este fin de semana cerraremos otro, porque aún tenemos unos cinco huéspedes». Martí explicó que tendrá que presentar el ERTE, informa Concha Pastor.

En la Safor, de los 27 establecimientos turísticos, buena parte baraja acogerse a un ERTE, como indicó, Pablo del Castillo, propietario de tres locales en Gandia. El sector deja sin efecto los gastos de cancelación de reservas para verano, informa Óscar de la Dueña.

Inquilinos de las viviendas públicas no pagarán el alquiler

La Conselleria de Vivienda ha anunciado que los inquilinos de pisos públicos de la Generalitat no tendrán que abonar el alquiler ya que se va a aplicar una bonificación. Según el vicepresidente segundo, Rubén Martínez Dalmau, «ninguna persona que haya perdido su trabajo o ingresos va a perder su vivienda». Así, la Entidad Valenciana del Suelo y la Vivienda (EVha) pondrá a disposición de los inquilinos y de los servicios sociales municipales un formulario de solicitud que se acompañará de la documentación que acredite la pérdida de empleo y de ingresos. La resolución se aplicará a partir de la cuota de alquiler del mes de abril. En la actualidad, el parque público de la Generalitat está formado por 14.000 inmuebles.

Leave a Reply