Muere por coronavirus Tomás Díaz-Valdés, el hombre que dio vuelo a Ángel Nieto

Tomás Díaz-Valdés, descubridor de Ángel Nieto.Tomás Díaz-Valdés, descubridor de Ángel Nieto./ REAL FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE AUTO (Europa Press)

Si todos sabemos hoy quién fue Ángel Nieto y todos los campeonatos del mundo que ganó, 12+1, ya saben que era muy supersticioso, fue, en parte, gracias a Tomás Díaz-Valdés. El de Zamora apareció por su taller, en Vallecas, y comenzó a ganarse un sueldo como ayudante. Empezó arreglando motos y acabó compitiendo y colocándose coronas de laurel. Eran los años sesenta. Y desde entonces Nieto y Díaz-Valdés, nacido en Madrid, primero mecánico y luego periodista, fueron inseparables. Tomás, el mentor del primer campeón del mundo de motociclismo en España, ha fallecido este viernes a los 78 años en un hospital de Madrid de neumonía y como consecuencia de las complicaciones derivadas de la Covid-19.

Su vida siempre giró al son de las dos ruedas. Conocer a Nieto lo llevó a recorrer junto a él los circuitos de medio mundo, razón por que acabó aparcando la caja de herramientas y se puso frente a la máquina de escribir. “Es una referencia en el mundo del motor. Empezó con mi padre a trabajar para que el motor estuviera donde está hoy. Es una persona muy importante en el mundo del motociclismo porque él fue el culpable de lo que consiguió mi padre”, señala Gelete Nieto, el hijo del campeón, triste por una noticia que afecta a dos familias que siempre estuvieron muy unidas. “Siempre recordaré el gran cariño que le tenía a mi padre y cómo le echaba la bronca porque era un poco bala. Céntrate, le decía”, recuerda Gelete con ternura.

Díaz-Valdés fue el primer periodista que llevó las carreras de motos a las páginas de un periódico, el diario As. Y allí siguió, durante muchos años, como impulsor de la sección de motor, dando oportunidades a otros periodistas y creando cantera. Nombres propios como los de Paco Martín, Pipo López o Raúl Romojaro que entonces fueron sus discípulos hoy le rinden homenaje al hombre incansable y apasionado que fue. “Tomás era un chico de barrio que acabó viviendo en La Moraleja. Porque era astuto, hábil y adelantado a su tiempo, encontraba oportunidades donde nadie más las veía y disfrutaba del motociclismo con una pasión que ha conservado inalterable”, escribe Romojaro este viernes en el As.

El propio protagonista le daba la razón. “Conocí a mis hijos en invierno porque durante la temporada estaba fuera”, explicaba en una entrevista en el As hace unos años. Esa pasión fue la que le llevó primero a dejar el taller, luego a dar la vuelta al mundo y, en los últimos años y meses, a aferrarse a nuevos proyectos y motivaciones, como el libro que presentó en 2017, Ángel Nieto, las curvas de la vida. “Todas las vivencias que he tenido con él están ahí. Entonces no era como ahora… Los pilotos y los periodistas éramos amigos y convivíamos. Cenábamos y comíamos juntos. No se encerraban en un motorhome y se olvidaban del contacto con los medios de comunicación”, recordaba en esa misma entrevista.

El periodista, que también fue pionero en eso de escribir sobre producto en los diarios, lanzó además al mercado dos revistas mensuales especializadas: Top Auto y Top Moto.

En los últimos tiempos Díaz-Valdés hacía apariciones estelares en conferencias de prensa de quienes hoy –gracias a la herencia de Nieto y la suya– mandan en la categoría reina del Mundial de Motociclismo. “Soy el becario de la prensa del motor”, se presentaban él y su majestuoso bigote. Estuvo tan activo como siempre, refieren sus amigos, hasta que hace unos días enfermó y dio positivo por Covid-19.

Leave a Reply