China anuncia el fin de la cuarentena en Hubei pese a registrar nuevos contagios

China dio este martes una noticia buena y otra mala. La primera es que desde este miércoles los ciudadanos de casi toda la provincia de Hubei podrán volver a moverse libremente. Las barricadas que han servido para restringir los movimientos dentro de cada localidad ya se han retirado y estará permitido incluso cruzar la frontera provincial. Eso sí, para ello necesitarán probar que están sanos con el código verde que crea la aplicación oficial para móviles desarrollada por el Gobierno para evaluar el riesgo.

La excepción a esta apertura es Wuhan, epicentro de la epidemia del coronavirus, que tendrá que esperar hasta el 8 de abril para que las vías de acceso a la capital de la provincia vuelvan a estar abiertas. Cuando llegue esa fecha esta megalópolis de once millones de habitantes habrá permanecido clausurada durante dos meses y medio. Eso sí, los centros educativos continuarán cerrados durante más tiempo, aunque no se ha informado de cuánto, y las actividades que puedan reunir a multitudes se mantendrán prohibidas.

La mala noticia es que, después de haber estado libre de nuevos contagios durante cinco días, este martes China anunció que el lunes detectó cuatro. Sólo uno de ellos se dio en Hubei, pero se rompe así una racha que ha llevado la esperanza al gigante asiático. Según la Comisión Nacional de Sanidad, se detectaron también 35 casos sospechosos y el número de fallecidos aumentó en siete personas, todas ellas en la provincia más afectada. Esa trágica cifra de 3.277 muertos continuará subiendo porque de las 4.200 personas aún hospitalizadas 336 se encuentran en estado crítico.

Además, las autoridades están especialmente preocupadas por las infecciones que llegan del extranjero y que el lunes fueron nada menos que 74. Por eso, la cuarentena obligatoria se impone a quienes han pasado por una lista de países que cuenta ya con veinticuatro nombres y que es cada vez más extensa. Además, Pekín ha anunciado que todos los vuelos internacionales con destino a la capital primero tendrán que hacer escala en una de las doce ciudades preparadas para procesar a los pasajeros, y reducir así el influjo de contagios del extranjero.

Riesgo de casos esporádicos

«Actualmente, la propagación a nivel doméstico del coronavirus está prácticamente erradicada, pero persiste el riesgo de casos esporádicos y de brotes regionales», apuntó el comité que combate al SARS-CoV-2, liderado por el primer ministro, Li Keqiang. A pesar del peligro, el Gobierno continuará propiciando la vuelta a la normalidad para proteger la economía, que, según todos los vaticinios avalados por los datos preliminares de enero y febrero, marcará la primera contracción trimestral desde 1976.

En esta coyuntura, el personal médico que se desplazó hasta Hubei como refuerzo durante el pico de la epidemia ha comenzado ya a regresar a sus lugares de origen y, el lunes, la viceprimera ministra, Sun Chunlan, urgió a los centros médicos de las zonas más afectadas a que normalicen los cuidados de los pacientes que, por culpa del coronavirus, no han sido tratados apropiadamente de otras dolencias. También subrayó que de la crisis hay que aprender a impulsar nuevas tecnologías como la telemedicina.

Por su parte, la normalidad en Wuhan comenzará a sentirse pronto porque el transporte público urbano ya está siendo preparado para reanudar el servicio dentro de los confines de la ciudad. Eso sí, los usuarios tendrán que escanear códigos QR específicos para que quede registrada su identidad en todos los trayectos que hagan, de forma que, si se identifica algún nuevo contagio, sea fácil identificar y localizar a todos los que hayan estado en contacto con él.

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