Hospitales racionan las mascarillas ante la falta de material y el repunte de infectados

El coronavirus se abre paso por la Comunitat cada vez con más virulencia mientras la falta de equipos de protección está obligando a algunos departamentos de salud a racionar hasta las mascarillas entre el personal sanitario. El Covid-19 sigue causando estragos y ayer dejó en la región 25 nuevos fallecidos hasta elevar la cifra de víctimas mortales a 94. La cantidad de nuevos contagios continúa también al alza y con los 297 de ayer, la cifra se dispara ya en la autonomía hasta los 1.901 positivos. De ellos, 702 se encuentran ingresados en los hospitales –138 en las Unidades de Cuidados Intensivos–; y no sólo en los centros públicos, puesto que algunos de los afectados han sido trasladados ya a hospitales privados, como confirmó ayer la consellera de Sanidad, Ana Barceló, decisiones adoptadas siempre según criterios clínicos de la gerencia de cada departamento.

Pero ante este agresivo enemigo, el personal sanitario echa en falta más medios de protección. De hecho, esta carestía de guantes, mascarillas y batas ha supuesto un factor añadido para que 378 profesionales se hayan contagiado ya con el patógeno, lo que supone prácticamente el 20% de todos los infectados. En otras palabras, uno de cada cinco enfermos de Covid-19 es personal sanitario. Los hospitales más afectados han sido el General de Alicante, con 60 sanitarios enfermos, el Hospital General de Valencia (29), el de Castellón, (28), Dénia (25), Elche (24), Doctor Peset (23), La Plana (21) y Requena (20), aunque casi todos los departamentos se han visto afectados en mayor o menor medida.

Contrasta esta situación, por ejemplo, con las instrucciones dadas por algunos departamentos de salud como el de Sant Joan, que el viernes difundió una nota interior entre el personal indicando que se repartirá una mascarilla semanal y en la que invita a extremar las precauciones. Desde el departamento Doctor Peset, por ejemplo, fuentes sanitarias indican que especialmente en los centros de salud «no hay mascarillas quirúrgicas para poder cambiarlas día a día, las estamos limpiando con solución hidroalcohólica y las vamos reutilizando. Tenemos un número limitado de Equipos de Protección Individual (EPI’s) con bata quirúrgica y mascarilla ffp2 y sólo para atender casos sospechosos. Guantes y gel hidroalcohólico racionados. La bata, la de siempre. Precariedad de medios», resumen. En el departamento de salud de Nules, personal sanitario se ha llegado a proteger con bolsas de basura en servicios domiciliarios y el PP denunció ayer que se han tenido que cerrar decenas de centros de salud en el interior de la provincia de Castellón por la falta de material de seguridad. Y son sólo cuatro casos más que vuelven a poner en evidencia el desabastecimiento de material sanitario que vienen denunciando los profesionales y los principales sindicatos durante los últimos días.

Llega el material

Al respecto, y para tratar de atajar la situación, Barceló anunció ayer que en la noche del domingo llegó a la Comunitat un envío de material del Ministerio de Sanidad, compuesto por 250.000 guantes, 128.400 mascarillas, 1.400 litros de solución hidroalcohólica y otros productos sanitarios; cargamento que a lo largo del día de ayer estaba previsto distribuirlo por los distintos departamentos de salud. Además, a lo largo de la semana aterrizarán en la Comunitat dos aviones fletados por la Generalitat y que traerán de China mascarillas, equipos de protección individual con batas y gafas de protección, respiradores y camas en una operación que supone un coste de 11 millones de euros y que ha sido posible «gracias a un importante empresario chino con fuerte arraigo en la Comunitat», detalló la titular del departamento.

Sin embargo, estos envíos deben venir acompañados de más remesas puesto que, como estiman distintas fuentes consultadas, un hospital de cierta envergadura puede utilizar como mínimo un millar de mascarillas en un sólo día, cifra que puede alcanzar las 7.500 diarias incluyendo a todo el departamento de salud, de ahí que la red sanitaria valenciana llegue a requerir varias decenas de miles de estos soportes de protección en una única jornada. Desde Sanidad, por su parte, no supieron concretar ayer ninguna estimación sobre la cantidad de estos dispositivos que se vienen utilizando. Antes estas cifras, las mascarillas que llegaron ayer «no llegan ni para una semana», agregaron desde CCOO.

La titular del departamento, sin embargo, sí precisó que, hasta el momento, 1.640 profesionales sanitarios se han inscrito en la bolsa de trabajo habilitada por Sanidad para que médicos y enfermeras jubilados hasta los 70 años y médicos que todavía no tienen especialidad «puedan ayudar a combatir el coronavirus». La consellera reconoció que el Hospital General de Valencia sí está notando un repunte de la actividad asistencial, debido a que de este departamento dependen un buen número de residencias de ancianos –el ámbito más afectado por el patógeno con una treintena de fallecidos– a las que debe atender con personal, y cuenta también con una elevada población a la que atender, con más de 366.000 SIP asignados.

Por otra parte, Barceló también detalló que el 8% de los afectados por Covid-19 en la Comunitat tiene entre 0 y 30 años. El 45% se sitúa entre los 30 y los 60 años, el 33% pertenece a la franja de edad de 60 y 80 años, y el 14% restante es mayor de 80 de años. Los casos más graves se dan entre la población mayor y el 91,4% de los fallecidos tiene más de 75 años de edad.

Solidaridad

Ante la situación de carestía actual, la Generalitat está recibiendo un aluvión de donaciones y de ofrecimientos de ayuda. Por ejemplo, la Asociación de Empresarios del Textil de la Comunitat trasladó ayer a la Conselleria de Economía que cuenta con «un ejército de empresas dispuestas a cooperar» en la confección del material necesario para afrontar la crisis sanitaria derivada de la propagación del coronavirus; mientras que la Asociación Valenciana de Empresarios del Calzado ha emitido una circular para informar y coordinar la participación de sus socios en la fabricación de material de protección sanitaria con la que dar respuesta a la escasez existente.

En esta línea, la empresa valenciana Talleres Xúquer de Carcaixent, especializada en la producción de artículos realizados con fibra de vidrio, ha cambiado estos días su actividad económica para fabricar protecciones faciales para sanitarios y de esta forma «colaborar» ante la crisis del coronavirus. Por su parte, la empresa Canteras y Áridos Llaurí ha presentado un escrito telemático a la Generalitat para poner a su disposición, a coste cero, todos los materiales necesarios para el acondicionamiento de terrenos de cara al montaje del hospital de campaña junto a La Fe.

Asimismo, el Instituto Musculoesquelético Europeo también ha ofrecido sus instalaciones a la Generalitat para que, en caso de necesidad, «se deriven al centro pacientes del área de traumatología con el objetivo de ponernos al servicio de la sanidad pública y poder liberar camas y quirófanos para pacientes con infección de coronavirus», según explicó ayer la directora del centro, Isabel Muñoz Criado. Además, la comunidad china de Valencia y el responsable del establecimiento Asia Hogar de Aldaia, Gaosheng Wu, han atendido el llamamiento de los delegados del Sindicato de Técnicos de Enfermería y han donado también material sanitario.

Por su parte, desde el Consejo de Enfermería de la Comunitat (Cecova) indicaron ayer que mañana van a mantener una reunión con la Conselleria de Sanidad «en la que trasladaremos el malestar de las enfermeras por las condiciones en las que nos estamos viendo obligadas a realizar nuestro trabajo y pediremos soluciones urgentes para ello». Desde el consejo advirtieron también que esta necesidad de material de protección «se va a hacer más acuciante conforme siga subiendo la curva de contagios».

En esta línea, el sindicato CSIF comenzó ayer a presentar escritos por registro en los 25 departamentos de salud valencianos en los que solicita datos sobre el número de contagios entre profesionales por Covid-19, un informe del material de protección existente y la solicitud de pruebas a todos los profesionales. La central sindical adoptó esta medida «ante la falta de transparencia e información«. La formación advierte en estos escritos »falta de material de los equipos de protección individual« y reclama saber no sólo el número de contagios positivos, sino también sobre los que hay sospechas y los que están en cuarentena. Del mismo modo solicita un informe del estocaje del material que componen los equipos de protección del hospital y de los tests »y, en caso de que no disponga de suficiente material, saber qué requerimientos se ha hecho a Conselleria de Sanidad para recibirlos«.

La central sindical recuerda en este documento que «miles de profesionales están dando lo mejor sí», por lo que solicita la disponibilidad de las pruebas para todos estos profesionales recalcando que «un positivo sin síntomas puede contagiar». En este contexto pide disponer de esas pruebas diagnósticas que «nos faciliten mecanismos de aislamiento y cuarentena obligatorios«.

En relación a los tests rápidos de verificación de la enfermedad anunciados por el Gobierno central, Barceló indicó que todavía se desconoce cuándo llegarán, y que se encuentran «a la espera«; que Sanidad está »en contacto« con empresas y universidades para la fabricación de respiradores y otro material sanitario, mientras siguen las conversaciones con la planta hotelera para la puesta a disposición de más habitaciones si fuese necesario. También se está elaborando un estudio para determinar las futuras necesidades de Unidades de Cuidados Intensivos en »el peor escenario«, aunque la consellera quiso, de nuevo, tranquilizar a la ciudadanía: »Tenemos capacidad y unos excelentes profesionales, estamos preparados«. En esta línea, desde la Conselleria de Justicia indicaron que las obras de construcción de los hospitales provisionales previstas en Valencia, Castellón y Alicante no se verán afectadas por las lluvias, por lo que se respetarán los plazos previstos. «Estas empresas están acostumbradas a trabajar en situaciones extremas», agregaron. La Generalitat, además, ha creado un grupo específico de transporte sanitario para «dar cobertura a necesidades logísticas y traslados».

Frente a ello, los sindicatos UGT y CGT denunciaron ayer el «caos» en el servicio del 112CV y la «falta de medidas de seguridad» en los centros de trabajo, que «no se toman a tiempo ni de forma rigurosa». En concreto, criticaron que se llevan a cabo «jornadas de diez horas» y que «no se ponen mamparas en los puestos ni se respeta la distancia de seguridad en la sala», entre otras cuestiones.

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