Réquiem por un sauce mutilado

Protagoniza una de las estampas más seductoras para los millones de turistas que se acercan anualmente a Nueva Zelanda. Es el recuerdo que todo el mundo quiere llevarse a casa. No es para menos. Su copa, emergiendo de las tranquilas aguas del lago Wanaka como si acabara de apagar su sed y fuera a incorporarse, resulta tan atípica como fascinante.

La insólita imagen, sin embargo, ha perdido ahora uno de sus múltiples alicientes. Hace apenas una semana unos restos del majestuoso árbol aparecieron junto a la orilla de este impresionante enclave, en la región de Otago. Al parecer, unos vándalos habían serrado algunas de las ramas del emblemático sauce y las habían desperdigado por la zona.

Perteneciente a la familia ‘salix fragilis’, que acostumbra a crecer en las riberas fluviales, se le conoce como el ‘árbol solitario de Wanaka’ y está declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Fue la fotógrafa local Luisa Apanui, que acostumbra a realizar álbumes de bodas en los soberbios parajes neozelandeses, quien se percató del desaguisado cuando se acercó al lugar para realizar una sesión de fotos. «¡Alguien destruyó nuestro hermoso icono de Wanaka y es simplemente desgarrador!», escribió en su cuenta de Facebook. «¿Quién hizo esto y por qué? Ya tenemos suficientes noticias negativas en este momento… ¡¡¡Pobrecito!!!», añadió en una publicación que mostraba el antes y el después de tan inexplicable agresión en una serie de seis fotografías.

«La famosa rama inferior que cuelga horizontalmente sobre el agua y que es realmente pintoresca se ha ido», explicaba después a la publicación ‘online’ ‘Stuff.co.nz’, que se hacía eco de una ataque que ha despertado oleadas de indignación en las redes sociales.

No se sabe quién está detrás de la cruenta mutilación, que a juzgar por el tipo de corte parece haber sido perpetrada con una motosierra o una sierra de mano. «Cuando escuché las malas noticias, pensé que había demasiados idiotas en este mundo. Estoy realmente triste y conmocionado», cuenta el fotógrafo Matteo Rolfi, que tomó una de las últimas imágenes del árbol intacto. La policía local sigue investigando los hechos y pide ayuda a cualquiera que tenga alguna pista sobre lo ocurrido durante la noche del 17 de marzo, cuando se calcula que uno de los árboles más famosos del planeta fue salvajemente mutilado.

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