Los males de corazón del rey de Marruecos

Dos años después de su primera cirugía cardíaca en la clínica Ambroise Paré en París, el rey de Marruecos, Mohamed VI, a sus 56 años, ha tenido que volver a pasar por el quirófano. Fue este pasado domingo cuando se llevó a cabo la operación en la clínica del Palacio Real en Rabat. En un escueto comunicado oficial se confirma que todo ha salido con éxito y que «su Majestad presentó una recurrencia del trastorno del ritmo cardíaco como aleteo auricular en un corazón sano», dijeron los cinco médicos del equipo que lo operó.

La pandemia ha pillado al monarca confinado en Rabat y en esta ocasión han sido los médicos franceses los que se han trasladado hasta la capital marroquí. La última vez que Mohamed VI fue fotografiado en público fue el pasado 24 de mayo, cuando participó en la oración de despedida del mes del Ramadán.

Las fotografías distribuidas por la casa real marroquí mostraban al monarca orando y protegido con una mascarilla sanitaria. Iba acompañado de su hijo y su hermano. En esta ocasión no se ha distribuido ninguna imagen oficial del postoperatorio como sí ocurrió en enero de 2018, cuando se mostró a Mohamed VI en la cama después de la operación, y rodeado de sus hijos Moulay Hassan y Lalla Khadija, sus hermanas Lalla Hasna, Lalla Meryem, Lalla Hasna y su hermano Moulay Rachid.

La gran ausente en aquella fotografía fue su esposa, la princesa Lalla Salma, de quien se llegó afirmar que se había separado, aunque nunca ha habido confirmación oficial. De hecho, las especulaciones sobre la relación de la princesa con sus hijos obligaron a la pareja real a hacer un comunicado público el pasado mes de septiembre en el que aseguraban que «los rumores de fuga o de secuestro de niños que circulan desde principios de julio son intolerables».

Desmentían así todas las informaciones que aseguraban que el soberano impedía a sus dos hijos adolescentes viajar con su madre al extranjero, por miedo a que no regresaran a Marruecos. Unos días después se filtraron unas imágenes de ella y sus dos hijos en Manhattan.

En octubre de 2019, la princesa Lalla reapareció por sorpresa de forma oficial como representante de la familia real marroquí, inaugurando en Rabat la muestra ‘Tesoros del islam en África’, organizada por el Instituto del Mundo Árabe en el Museo Mohamed VI de Arte Moderno y Contemporáneo. Desde entonces no ha vuelto a estar en público y sus continuas desapariciones avivan todo tipo de rumores sobre su matrimonio y el papel que ocupa en la actualidad en la familia real.

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