Los momentos inolvidables de Carlos Sainz

Carlos Sainz podría aparecer perfectamente al lado de la palabra ‘pionero’ en el diccionario, dado que así ha sido durante toda su carrera deportiva. Aunque su trascendencia ha llegado en un asiento y al volante de un coche, mucho antes su nombre ya apareció en los anales deportivos españoles. Hay ocho momentos en su carrera que pueden describir su trayectoria:

La primera vez que Sainz apareció en un listado al lado de la palabra ‘campeón’ fue en 1979. Se alzó con el título de España de squash, una disciplina por entonces muy en boga pero que hoy no vive sus mejores días.

Sólo un año después, en 1980, se puso al volante del histórico Renault 5 Turbo con el que, con su inseparable Juanjo Lacalle al lado, debutó en el rally Shalymar. El veneno del automovilismo le entró de lleno y desde entonces decidió que iba a ser campeón del mundo. No soñaba aún con el Príncipe de Asturias de los Deportes, y mucho menos con el Princesa.

Carlos Sainz y Luis Moya celebran el Mundial de Rallys logrado con Toyota.

Carlos Sainz y Luis Moya celebran el Mundial de Rallys logrado con Toyota. / Toyota

Ese momento no llegó hasta diez años después. Tras convertirse en una de las más firmes promesas del automovilismo español (llegó a combinar su participación en los rallies y en los circuitos, en 1987 debutó en el Mundial del WRC. Tres años después, con el inolvidable Toyota Celica GT-4, se convirtió en el primer español que conquistaba un Mundial de automovilismo. Tras quedarse a las puertas de repetir en 1991, se alzó con su segunda corona en 1992.

Y el Toyota Corolla les dejó tirados a 500 metros de meta.

Y el Toyota Corolla les dejó tirados a 500 metros de meta. / Reuters

Los cambios de equipo no le salieron bien y a finales de los 90 volvió al fabricante japonés para protagonizar uno de los momentos que, muy a su pesar, le perseguirán toda su vida: el rally de Gran Bretaña de 1998 y la dolorosa rotura de su Corolla a 500 metros de la meta. El «¡trata de arrancarlo!» que voceó Luis Moya ya es historia del deporte mundial.

Reuters

En 2004, ya siendo toda una referencia, decidió retirarse del Mundial de rallys, aunque compitió en dos pruebas más de 2005. Mientras se planteaba su futuro como posible presidente del Real Madrid (se presentó junto a Villar Mir a las elecciones de 2006) dio el salto a su otra gran pasión: los raids y el Dakar.

Carlos Sainz descorcha el champán tras ganar el Dakar con Volkswagen.

Carlos Sainz descorcha el champán tras ganar el Dakar con Volkswagen. / Volkswagen

En 2010, cuatro años después de su debut y con el parón de la edición cancelada en 2008, Carlos Sainz conquistaba el Dakar con Volkswagen. Fue el primero de los tres que ganó, aunque en varias ocasiones estuvo a punto de colgar el casco definitivamente (en 2012 no encontró coche), y volvió a ser pionero: se convirtió en el primer español en ganar en la categoría de coches.

En 2018, con Peugeot, y en 2020, con Mini, lograba sus otros dos trofeos ‘touareg’, en ambos casos convirtiéndose en el piloto de mayor edad en ganar el raid más duro del mundo. El último éxito no sólo le confirmó como una de las grandes leyendas de esta disciplina, sino que sirvió de prolegómeno de un año inolvidable en el que también fue elegido mejor piloto de la historia de los rallies.

Victorioso tras su último Dakar

Victorioso tras su último Dakar / Efe

Aunque su intención es seguir unos años en activo, poco a poco es su hijo quien va ganando protagonismo mediático y deportivo. Tras dos años en McLaren, Carlos Jr. fichará por Ferrari en 2021 para intentar llevar otro mundial, en este caso de F1, al hogar de los Sainz.

El fichaje de su hijo Carlos por Ferrari, un sueño hecho realidad.

El fichaje de su hijo Carlos por Ferrari, un sueño hecho realidad. / Álex Sánchez.

Leave a Reply