Calor para el suplente João Félix

La misma indiferencia que embarga las calles de Lisboa recibió a la expedición del Atlético a su llegada al hotel. La presencia de un solitario hincha con la camiseta rojiblanca insertado entre una batería de cámaras de televisión y un grupo de cuatro quinceañeras confirmó que el interés mediático por ahora está muy por encima de la atracción que genera esta Eurochampions en la ciudad. Apenas un grito de entusiasmo emergió entre las adolescentes cuando João Félix, protegido por una mascarilla corporativa de color oscuro y una gorra del mismo tono y del revés, se apeó del autobús. Tras recoger su equipaje, el chico enfiló en silencio, y con el mismo rictus serio que el resto del grupo, la acristalada puerta, tuneada para la ocasión por encima del dintel con una frase en rojo: “Otra manera de entender la vida”, uno de esos eslóganes sentimentales y diferenciales con los que el club trata de potenciar su llegada en la carrera por la mercadotecnia que impera en el negocio.

Sin la presencia de Cristiano Ronaldo, víctima de la eliminación de la Juventus, el regreso de João Félix a la capital lusa debía ser uno de los grandes reclamos del torneo para la población nativa. Sin embargo, el fichaje más caro de la historia del Atlético (126 millones de euros) se ha presentado en la ciudad que le acogió, tras abandonar hastiado el Oporto y fichar por el Benfica, rebajado de protagonismo por una amalgama de circunstancias. La merma de su rol en el Atlético, al que llego el verano pasado, se debe a la siempre compleja adaptación a los rigores tácticos de Simeone y a lesiones que aparecían siempre que comenzaba a dejar rastros del futbolista definitivo que anuncian sus cualidades. La última, un edema óseo fruto por un golpe en su tobillo derecho, durante el Mallorca-Atlético disputado hace un mes.

El percance es fastidioso por doloroso y por la delicada y lenta recuperación que conlleva. El madridista Eden Hazard tuvo el mismo problema. Fuentes médicas del fútbol consultadas aseguran que el tratamiento con magnetoterapia que se suele utilizar para rebajar la inflamación y aliviar el dolor requiere de sesiones que suelen espaciarse en periodos de una semana. Los apoyos o nuevos golpes son una amenaza hasta que el edema desaparece. Este último percance fue paralelo a la explosión de Llorente como delantero y al asentamiento de Carrasco en el once. En el club aseguran que João Félix asume que el rendimiento de sus dos compañeros le condenará a la suplencia mañana ante el Leipzig en el partido de cuartos.

Cabeza alta

Su irrupción en el torneo responderá a las necesidades del encuentro ante el atrevido y dinámico equipo alemán. “Tiene una calidad inmensa, creo que para ser su primer año ha estado bien. Y esto no ha terminado, creo que va a ser determinante en estos partidos”, aventura Saúl. Fuentes del Atlético también aseguran que el jugador, pese a su edad, no ha bajado la cabeza ante los contratiempos.

“Acepta la situación y la afronta desde la convicción de poder defenderse y superarla con su fútbol. No es fácil a su edad tener esa madurez, otros se hubieran venido abajo o se hubieran escondido, no es su caso. Tiene muy claro lo que quiere ser y lo que debe hacer para ello. Dice: ‘Esto es lo que hay y vamos a jugar”, cuenta un dirigente rojiblanco.

Durante su estancia en Lisboa, el Atlético se entrenará en Seixal, donde se ubica el complejo deportivo del Benfica. En el club han detectado que el emplazamiento ha despertado la ilusión de João Félix, que regresa al hábitat en el que se formó y que le disparó al fútbol profesional. Cuando semanas atrás una delegación de la entidad se desplazó para inspeccionar las instalaciones, un empleado le llamó para relatarle en tono jocoso las historias que los responsables del centro le habían contado sobre su estancia en la residencia. También le advirtieron de que el boca a boca que circula en la ciudad deportiva benfiquista dice que su hermano pequeño Hugo, de 16 años, al que el club lisboeta acaba de convertir en profesional, es mejor que él. “Eso es lo único que es verdad de todo lo que te han contado”, respondió entre risas João Félix.

Desde que fichó por el Atlético, en Portugal se estableció un debate sobre la conveniencia de firmar por un equipo dirigido por Simeone. En la ciudad, cuando se pronuncia su nombre, la discusión florece al instante. “No estoy seguro de que fuera lo más acertado fichar por el Atlético. Ya pasó con Gaitán, que nos dio mucho rendimiento y luego no triunfó con Simeone. João Félix necesita jugar más libre y en ataque, como hacía aquí”, dice un empleado de unos grandes almacenes que se confiesa seguidor del Benfica. Pero también hay opiniones que no rechazan su aterrizaje en el club rojiblanco. “João Félix es un jugador de clase mundial, pero aún es joven y la exigencia de Simeone le hará un jugador más completo”, concluye João Tralhao, que trabajó con él en las categorías inferiores del Benfica.

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