Trump estudia vetar la entrada a sus propios ciudadanos

Tiroteo en la Casa Blanca

Pudo ser un loco o un pobre diablo de esos que buscan el suicidio mediante policía, método que se ha puesto de moda desde que los vídeos virales han demostrado lo fácil que es ser víctima de los agentes. Lo cierto es que el hombre de 51 años que amenazó a un miembro de los servicios secretos que custodia la Casa Blanca no tenía ningún arma, como aparentaba.

Thomas Sullivan, jefe de la División de Uniformados de los Servicios Secretos, hacía guardia en el puesto de inspección de la calle 17 con la avenida Pensilvania, cerca de las seis de la tarde, cuando el hombre corrió hacia él «agresivamente» pretendiendo llevar un objeto debajo de su ropa e hizo intención de dispararle, según declaró Sullivan. Automáticamente disparos guarda en serio en el torso al individuo cuya identidad no ha sido revelada.

Lo que consiguió fue darle un buen susto a Donald Trump, que en ese momento se encontraba en la sala de prensa disfrutando de las cámaras. «Señor, vamos a tener que salir», le interrumpió uno de esos grandullones calvo con traje de chaqueta y pinganillo en la oreja. «¿Qué?», se sorprendió el presidente. «Tenemos que salir, ha habido un tiroteo», insistió empujándole hacia la puerta».

Todos los periodistas quedaron encerrados en la sala durante 20 minutos, hasta que le hicieron salir por la puerta trasera. Trump volvió a la primera oportunidad, una vez que los servicios secretos decidieron que no había peligro para él. «Esta gente es fantástica, me siento muy seguro con los servicios secretos, son los mejores y los más entrenados», cuanto complacido el presidente.

John Hinckley intentó asesinar a Ronald Reagan en 1981 sólo para llamar la atención de la actriz Jodie Foster, a la que acosaba sin descanso. Se desconoce cuál era la motivación este burdo intento, pero puesto que el hombre sigue con vida se espera que la investigación llegue «al fondo del asunto», como prometió el mandatario.

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