El Ave Fénix de Irún

Está más delgada y, sobre todo, dispuesta a quitarse de encima kilos de polémica. Se sentía mal, no lo oculta. Se alejó para curarse. Pero, como ella dice, «la música salva», así que Amaia Montero vuelve a asomarse a las redes sociales para demostrar que sigue componiendo y que sus ‘haters’, lejos de destruirla, la han hecho más fuerte. Una imagen desde Biarritz, donde ha pasado unos días de vacaciones, demuestra que la cantante ha recuperado la forma física y también la sonrisa. Ella aspira a que solo se hable de la calidad de sus canciones, pero lo tiene difícil… Mientras sus fans celebran su regreso con frases como «se te ve feliz», «da gusto verte tan bien», sus detractores ya han comenzado a especular sobre unos presuntos retoques estéticos.

«Hay quien encuentra raro que a los cuarenta no esté casada. Pocos me han desnudado, muchos me hacen la cama. Otros juran que bebo y que en persona no valgo nada, que hace dos o tres tallas que no entro en mis vaqueros. Y a veces me dan ganas de volverme y decir: si tú no sabes nada de mí», canta Amaia Montero en el tema ‘Nacidos para creer’, una especie de automanifiesto comparable al ‘Qué sabe nadie’ de Raphael. La cantante la compuso con la intención de sacarse la espina, de replicar a los que la criticaban por todo.

Sus detractores vuelven a especular sobre presuntos retoques estéticos que ella niega

«Estoy leyendo cosas realmente terribles, que si estaba borracha como una cuba, me están llamando Amy Winehouse…», protestaba Montero hace dos años, tras un concierto en Cantabria en el que su extraño comportamiento sobre el escenario suscitó todo tipo de especulaciones. Ella explicaría después que si ordenó que los músicos dejaran de tocar fue por un problema de sonido. «El otro día me decían que me había transformado el rostro. Está una harta, voy de polémica en polémica», se quejaba. Sus representantes acabaron aclarando en un comunicado que la excantante de La Oreja de Van Gogh «no se ha sometido a ningún retoque ni cirugía de ningún tipo en su rostro, siendo este un aspecto que, en cualquier caso, formaría parte de su esfera más privada».

Fin de partida

Hubo un tiempo en el que Amaia Montero no ganaba para peleas mediáticas. Incluso se llegó a enemistar agriamente con Malú, con la que tiene en común, además de su profesión, el haber sido ambas pareja de Gonzalo Miró. «Me ha llamado gorda», clamaba la irundarra, cuando en realidad lo único que había hecho Malú era defender el derecho de las cantantes a no estar delgadas… La presión se le hizo tan insoportable que Amaia llegó a escribir en sus redes ‘The game is over’ (la partida ha terminado), reconociendo que necesitaba un descanso.

Hoy, más morena, con un aspecto radiante y a solo dos semanas de cumplir 44 años, la cantautora resurge cual Ave Fénix decidida a dejar atrás la polémica y a recuperar su trono en el panorama musical, donde ha cosechado numerosos premios, entre ellos, una nominación a los Grammy Latinos. Y es que, como ella misma proclama en su cuenta de Instagram ante sus más de 200.000 fieles seguidores, «algunos me llaman la reina del pop».

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