Los agricultores españoles, alarmados ante los posibles nuevos aranceles de Trump

Los productos españoles como el vino y el aceite podrían sufrir un nuevo revés este miércoles si finalmente Estados Unidos decide dar un paso más e impone nuevos gravámenes a varios artículos europeos, tensando aún más la batalla arancelaria entre Trump y la Unión Europea.

Este miércoles 12 de agosto vence el plazo para que la Oficina del Representante de Comercio Exterior (USTR, por sus siglas en inglés) decida si los actuales aranceles del 10% y el 25% a productos europeos suban al 100%, después de que hace unos meses abriera un periodo de consultas públicas sobre la pertinencia de esta nueva medida de presión comercial.

Aunque la oficina comercial aún no se ha pronunciado, Trump sigue insistiendo en la efectividad de los aranceles como arma comercial, pero los empresarios norteamericanos han mostrado sus recelos sobre todo por estar inmersos en una grave crisis económica por la pandemia. Esta medida sería la guinda a un conflicto que se inició a raíz de los subsidios que recibió el constructor europeo de aviones Airbus en detrimento de su rival estadounidense Boeing. Por ello, la OMC dio luz verde a Estados Unidos para imponer gravámenes a productos de la UE y el Reino Unido por unos 7.500 millones de dólares.

En caso de que finalmente EE UU decida subir los aranceles, productos españoles como el aceite, el vino o las aceitunas se verían gravemente afectados. Desde COAG, organización de agricultores y ganaderos, se muestran preocupados por la decisión que pueda adoptar este miércoles el gobierno norteamericano ya que aseguran que desde la imposición de los primeros aranceles, la situación de las empresas de alimentación exportadoras es muy delicada.

«Sería terrible si empeora la situación», afirman. Supondría, según sus cálculos previos, «un golpe insalvable» ya que las empresas exportadoras de vino, aceite, aceitunas o quesos no tuvieran ningún margen de beneficio para seguir trabajando en el mercado norteamericano, «esencial» para las exportaciones españolas por su «alto nivel adquisitivo» y en el que «se ha estado trabajando durante 30 años para poder introducir los productos», explican desde COAG.

Alertan incluso de que las empresas americanas ya están comprando todo el aceite de oliva de otros países, como Túnez, para evitar los aranceles del español.

EE UU, segundo comprador mundial

La situación es preocupante también para los agricultores y ganaderos, porque todo lo que afecte a la rentabilidad de las empresas exportadoras acaba repercutiendo al sector primario. «Los precios del aceite de oliva ahora está por los suelos y ahora llega la cosecha de uva para vino y ya vemos que hay problemas porque las bodegas tiran muy a la baja», advierten. Y es que el que menos capacidad tiene para defender los precios es el sector primario, advierten los agricultores.

Desde el Ministerio de Agricultura no quieren pronunciarse hasta que el Gobierno estadounidense decida qué tipo de aranceles impone. Según sus datos, entre los cinco productos más exportados en España en 2019 está el aceite de oliva y el vino. Estados Unidos ocupaba en 2019 la segunda posición fuera de la UE -solo por detrás de China- como destino de nuestros productos, sobre todo comprador de aceite de oliva, vino, aceitunas y queso, según el informe de exportación agroalimentaria del ministerio.

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