Un depredador al servicio del grupo

valencia. El proyecto taronja está listo para dar un salto. Con ese convencimiento aterrizan los refuerzos del Valencia Basket en el aeropuerto de Manises. El lunes lo hizo Martin Hermannsson y ayer fue el turno de Klemen Prepelic. El escolta, recién llegado de Liubliana, aparece con la vitola de máximo anotador de la Liga Endesa. Toda una garantía para el conjunto dirigido por Jaume Ponsarnau.

«Tengo muchas ganas de empezar, de conocer a la gente del club, la familia taronja y mis compañeros», afirmó Prepelic pasadas las 12 del mediodía. Su carta de presentación ilusiona. El esloveno, quien se ha comprometido con el Valencia Basket para las dos próximas temporadas con opción a otra, militó la pasada campaña en el Joventut en calidad de cedido por el Real Madrid. Su paso por Badalona resultó fructífero, ya que terminó el curso como máximo anotador de la Liga Endesa. El de Máribor, de 27 años, firmó una media de 22,3 puntos por partido, superando a Askia Booker y Nikola Mirotic. Además, se erigió en el tercer jugador más valorado de la competición, entró en el quinteto de oro y fue designado como el mejor exterior.

Afronta su tercera temporada en España. Recaló en el Real Madrid en 2018 tras convertirse en una de las sensaciones del Eurobasket de 2017, en el que se proclamó campeón con la selección de Eslovenia y sumó 21 puntos en la final ante Serbia. Sin embargo, quiere superarse. «Busco intentar ganar todos los partidos y, si puede ser, algún título. Creo que tenemos un buen equipo. El Valencia Basket mantiene a jugadores muy importantes, con mucha experiencia, mucho talento y mucha calidad. Y también ha fichado jugadores que han completado muy buenas temporadas individualmente en competición europea. También se queda el entrenador. Tenemos capacidad para intentar ganar los máximos partidos posibles», explicó Prepelic. Pese a sus esperanzadores números, huye de los personalismos. Apela al colectivo: «Voy a hacer 28 años y entiendo que el baloncesto es un deporte de equipo. Voy a poner todo de mí para hacer el mejor equipo posible. Voy a intentar poner mi calidad individual al servicio del grupo y después vamos a ver a dónde podemos llegar».

El esloveno considera que la Fonteta se alza como un lugar idóneo para evolucionar. Ofrece las claves de su elección. «Como dijo Martin Hermannsson, es una muy buena opción, es un club que crece. Y para mí y para mi familia, creo que la vida en España es muy buena. El Valencia Basket es un club muy organizado, con buenos jugadores y que busca ganar los máximos partidos posibles para intentar conseguir títulos. Por eso estoy aquí», comentó.

La charla que mantuvo con el técnico taronja, Jaume Ponsarnau, también influyó: «Hablé con él un día antes de firmar el contrato. Tuvimos una buena conversación, me explicó un poco los temas del club y mi rol en el equipo. Eso que para mí es muy importante».

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