Gaudí & trencadís

El audaz trencadís que Gaudí empleó en el parque Güell, fincas modernistas de Barcelona y en la impresionante Sagrada Familia, se nos desvela en la exposición que a partir del día 2 (próximo viernes) se puede visitar en el Museo Nacional de Cerámica «González Martí». Espectacular muestra comisariada por Mireia Freixa y Marta Saliné, que permanecerá hasta el 31 de enero del 2021, dada su importancia.

La técnica de la fragmentación de azulejos, como si se utilizase cerámica o vidrio, con toda riqueza de colores al servicio de la imaginación, se admira en piezas originales y réplicas; también en fotografías que muestran al genial escultor y arquitecto en la creación de un barroquismo, que nos lleva de los imposibles árboles a los animales míticos y a los símbolos de creencias eternas; todo un mundo de formas orgánicas y estructuras innovadoras.

Como clave del modernismo en la ciudad de Valencia, el trencadís halló su máximo exponente en el Mercado de Colón y Estación del Norte, pero ha continuado -sin importar modas- en jardines como Marina d’Or, estación del metro de la Alameda y en el Palau de les Arts. Mas al margen de importantes obras, hay que destacar nuestro trencadís del modernismo popular que se plasmó en zonas huertanas (Benimaclet, Alboraia y Almàssera), y especialmente en la Valencia marinera; en las fachadas de casas unifamiliares con rosas secesionistas, gran repertorio geométrico, figuras egipcias, pomos de flores, angelotes y una fantasía capaz de trasladar «la pesca del bou».

Además de la azulejería tradicional en zócalos, jambas y cenefas, la fragmentación de los ladrillos esmaltados, aprovechando restos de desecho de las fábricas que tiraban en barrancos y solares, dio origen a la taracea que hoy asombra en la Malvarrosa y el Cabañal.

Artesanía y arte de este pueblo.

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